¿Los Santos de los Últimos Días creen en Jesucristo?

    Jesucristo vivió, sufrió, murió y resucitó por nosotros. Él es nuestro Salvador, y su gracia nos permite ser más como Él cada día. 

    Jesucristo, el Hijo de Dios, enseñando el camino que debemos vivir.
    Jesucristo, el Hijo de Dios, enseñando el camino que debemos vivir.

    Al igual que muchos otros cristianos de todo el mundo, los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, a quienes también se les conoce como mormones, ven a Jesucristo como su Señor y lo adoran como su Salvador. Los Santos de los Últimos Días son cristianos y muchas de sus creencias acerca de Jesucristo son similares a otras creencias cristianas. Pero, hay muchas verdades puras y preciosas sobre el Salvador que son exclusivas de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. 

    ¿Quién es Jesucristo?

    Jesucristo es el Hijo de Dios y el Creador del mundo. Los Santos de los Últimos Días también tienen la creencia de que Dios el Padre y Jesucristo son dos seres distintos. Dios, Jesucristo y el Espíritu Santo son uno en propósito y están completamente unidos en su amor perfecto por nosotros, pero cada uno es un personaje distinto. Dios el Padre y Jesucristo tienen un cuerpo perfecto y glorificado, mientras que el Espíritu Santo es solo la esencia, un personaje de espíritu.

    La vida de Jesucristo

    Como hijo de Dios Padre y madre mortal, Jesucristo nació en Belén de una madre virgen, María. Creció aprendiendo su misión divina y el evangelio de Su Padre. Básicamente vivió una vida mortal perfecta con el propósito de establecer el último ejemplo que debemos seguir. Más tarde se convirtió en el Mesías, el Salvador que los profetas habían predicho durante mucho tiempo.

    Jesús enseñó Su evangelio a través de Su palabra y obra, mientras sanó a los enfermos, resucitó a los muertos y atendió a todos aquellos con quienes se encontraba. 

    Asimismo, Jesucristo también sufrió más allá de toda descripción en Getsemaní. Él murió en la cruz por todos los pecados de la humanidad, con el propósito de ayudarnos en cada una de nuestras aflicciones. Cuando resucitó, nos dio la oportunidad de poder resucitar y algún día volver a vivir con nuestro amoroso Padre Celestial. Al ser la única persona que ha vivido sin ningún pecado, Su sacrificio fue perfecto, sin mancha alguna. 

    Además, los Santos de los Últimos Días tienen una creencia única. Después de Su muerte, Jesucristo visitó a Su pueblo en las Américas, como se enseña en el Libro de Mormón.

    Jesucristo es nuestro Salvador

    Así como otros cristianos, los Santos de los Últimos Días creen que Jesucristo es la única fuente de salvación. Él fue elegido para ser nuestro Salvador mucho antes de venir a la tierra. Su gracia nos permite volver a vivir con nuestro Padre Celestial después de morir, y su poder fortalecedor y habilitador nos ayuda a superar pruebas y mejorar cada día. 

    Jesucristo es el ejemplo perfecto de todo lo que es bueno: fe, esperanza, caridad, virtud, conocimiento, paciencia, humildad, obediencia y cualquier otro atributo digno. Podemos seguir pareciéndonos más a Él cuando amamos a los demás, oramos con frecuenta, nos arrepentimos de los errores que cometemos y servimos a los necesitados. 

    ¿Cuál es su importancia?

    Tener fe en Jesucristo y seguir Sus enseñanzas es la única forma de encontrar la felicidad duradera. Nuestra vida en la tierra puede traer muchas pruebas, desafíos e incluso angustia, pero como prometió el Salvador en la Biblia “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo [los] haré descansar”. 

    Para aprender más acerca de Jesucristo y fortalecer su relación persona con Él, visita VenirACristo.org.