Se anuncian comités y metas estratégicas para la revisión del himnario y del libro Canciones para los niños

    Congregación cantando

    Se han recibido respuestas y envíos de música nueva de más de cuarenta países desde que se hizo el anuncio oficial de la Iglesia hace diez meses de que los Himnos y el libro de Canciones para los niños se unificarían y revisarían.

    Con la revisión en curso, se ha publicado nueva información en cuanto a metas estratégicas para la selección de himnos y canciones, así como las prioridades doctrinales para nuevos envíos de música. Las pautas actualizadas de envío de contenido y los puntos de énfasis brindan a los miembros información adicional acerca de los temas del Evangelio en los que deben centrarse al prepararse para enviar la música antes de la fecha final de envío, que es el 1 de julio de 2019.

    Qué puedes hacer

    Se alienta a los miembros de la Iglesia de todo el mundo a participar en el proceso de revisión, dijo el élder Erich W. Kopischke, Setenta Autoridad General y asesor de las labores de revisión. “Invitamos a todos los miembros de la Iglesia del Señor que han sido bendecidos con dones musicales y poéticos a compartir esos dones libremente según sean guiados por el Espíritu”, dijo.

    Aquí hay algunas maneras de participar:

    Miembros del Comité de revisión

    Bajo la dirección de la Primera Presidencia, se llamó y apartó a un Comité del himnario y un Comité del libro Canciones para los niños para que recomienden revisiones de los Himnos y del libro Canciones para los niños.

    “Los miembros del Comité tienen experiencia en una variedad de áreas, incluyendo la música, la educación, la literatura, las culturas del mundo y la doctrina de la Iglesia”, dijo Audrey Livingston, gerente de productos para la música sagrada y secretaria de ambos comités.

    Crear y seleccionar música sagrada para la adoración es una tradición venerada en la Iglesia, dijo el élder Kopischke.

    “Emma Smith fue la primera persona elegida por el Señor en esta dispensación para seleccionar música sagrada con el fin de que se usara en Su Iglesia restaurada. Lo que era verdadero en el tiempo de Emma sigue siendo verdad hoy en día: El Señor se deleita en el canto del corazón; los himnos y las canciones de los justos se consideran oraciones a Él, y Él ha prometido responder a esas oraciones con una bendición sobre la cabeza de todos aquellos que los cantan. Ahora, el profeta del Señor ha llamado a otras personas para seleccionar música sagrada para este día y para este tiempo, a medida que nosotros, como Iglesia, continuamos preparando el reino de Dios sobre la tierra para la segunda venida del Salvador”, dijo el élder Kopischke.

    Los comités consideran muchos puntos de información para asegurar que sus recomendaciones son correctas, dijo Steve Schank, gerente de música de la Iglesia seleccionado para dirigir ambos comités.

    Sin embargo, los miembros del comité no son los que deciden en última instancia lo que se incluye y lo que no.

    “El objetivo de los comités es hacer recomendaciones para las Autoridades de la Iglesia”, dijo Schank. “La Primera Presidencia y el Quórum de los Doce Apóstoles deciden lo que se incluye en el libro, por lo que estos comités no son los organismos que toman las decisiones, son organismos que hacen las recomendaciones”.

    “Sentimos profundamente el peso de la tarea en cuestión y estamos muy agradecidos por las oraciones de los santos en nuestro favor”, agregó Livingston.

    Schank estuvo de acuerdo y agregó: “Aunque constantemente estamos tratando de hacer nuestra mejor labor, nos damos cuenta de que nuestra mejor labor no es suficiente. Los comités dependen de la guía del Espíritu”.

    Comité del himnario
    Los miembros del Comité del himnario, de izquierda a derecha, de la fila de atrás hacia el frente: Herbert Klopfer, Stephen Jones, Stephen Schank, Ryan Murphy, Cherilyn Worthen, Carolyn Klopfer, Anfissa Silva, Sonja Poulter y Audrey Livingston.
    Comité del libro Canciones para los niños
    Los miembros del Comité del libro Canciones para los niños, izquierda a derecha, de la fila de atrás hacia el frente: Jay Beck, Ryan Eggett, Stephen Schank, Jennefer Free, Cheryl Etiang, Audrey Livingston y Jan Pinborough.

    Metas estratégicas y progreso de la selección

    Hasta el momento, ambos comités han evaluado más de 1200 piezas de música que se encuentran en diversas publicaciones de música de la Iglesia.

    “El Comité del himnario ha evaluado las 341 selecciones en los himnos en inglés y 209 himnos adicionales que se encuentran solamente en diferentes ediciones que no están en inglés”, dijo Livingston. “El Comité del libro Canciones para los niños ha evaluado las 268 canciones en inglés del libro Canciones para los niños y 86 canciones adicionales que se encuentran solamente en las diferentes ediciones que no están en inglés”.

    Schank dijo que los comités consideran las cinco metas estratégicas siguientes para guiar el proceso de recomendación.

    La música sagrada de la Iglesia debe:

    1. Aumentar la fe y la adoración de nuestro Padre Celestial y de Su Hijo Jesucristo.
    2. Enseñar la doctrina básica del Evangelio con poder y claridad.
    3. Invitar el canto de gozo en el hogar y en la Iglesia.
    4. Brindar consuelo al cansado e inspirar a los miembros a perseverar con fe.
    5. Unificar a los miembros de toda la Iglesia.

    “Los comités seguirán usando las mismas metas a medida que se considera música adicional, incluyendo himnos muy queridos de otras tradiciones cristianas e himnos enviados recientemente”, dijo Schank.

    ¿Qué tipos de revisiones recomiendan los comités?

    Además de considerar qué canciones se deben incluir, ambos comités también están recomendando adaptaciones de texto y musicales. Por lo general, estos cambios se recomiendan para ayudar a alinear de mejor manera los himnos o las canciones con las metas descritas anteriormente.

    “En la mayoría de los casos, las ediciones recomendadas son mejoras modestas, tales como cambiar una sola palabra o frase para hacer que el lenguaje sea más sensible culturalmente o doctrinalmente correcto, o reducir el tono de la música para facilitar su canto”, dijo Livingston.

    Los cambios como este son una práctica común de edición que han seguido las revisiones anteriores del himnario, agregó Schank.

    “Por ejemplo, el himnario de 1985 incluyó 244 himnos con ediciones de música y 75 himnos con ediciones de texto”, dijo. “De hecho, solo 18 himnos del himnario de 1985 fueron preservados de la edición anterior sin hacerles ningún cambio”.

    Recomendaciones recibidas por parte de los miembros

    La Iglesia ha extendido una invitación sin precedentes a los Santos de los Últimos Días en todo el mundo a participar en las revisiones al dar sugerencias en cuanto a las nuevas colecciones por medio de una encuesta en línea, dijo Schank.

    Hasta la fecha, la selección más sugerida ha sido “Come, Thou Fount of Every Blessing” [Ven a mí, bendito Padre]. Schank señaló que este himno fue publicado en ediciones anteriores del himnario de la Iglesia, pero fue quitado de la edición en inglés de 1985 de la revisión por falta de uso. Atribuyó a Mack Wilberg y su arreglo de 1993 el “traer nueva vida” al himno y darle una gran popularidad.

    Además, muchos de los encuestados han recomendado que se usen canciones e himnos de otras tradiciones cristianas, tales como “Amazing Grace” [Asombrosa gracia], que nunca ha sido publicado por la Iglesia.

    Otras sugerencias incluyen música familiar en la Iglesia que nunca se ha incluido en el himnario o en el libro de Canciones para los niños, como “Con el Salvador al lado”.

    Sin importar qué cambios vengan a la música de la Iglesia en los años próximos, Schank y Livingston coinciden en que la intención de la música de la Iglesia seguirá siendo la misma: Inspirar a todo el que la escuche a continuar por la senda de los convenios del Salvador.

    “La música sagrada fortalecerá a las familias y a las personas a través de un enfoque centrado en el hogar y respaldado por la Iglesia para enseñar la doctrina, fortalecer la fe y fomentar una mayor adoración personal”, dijo Livingston.