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La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días hace hincapié en su neutralidad política


Creemos que Dios instituyó los gobiernos para el beneficio del hombre, y que él hace a los hombres responsables de sus hechos con relación a dichos gobiernos

Doctrina y Convenios 134:1

Los Santos de los Últimos Días creemos que “Dios instituyó los gobiernos para el beneficio del hombre” y que “Él hace a los hombres responsables de sus hechos con relación a dichos gobiernos”. También creemos que es nuestra obligación “buscar y sostener, por la voz del pueblo… a quienes administren la ley con equidad y justicia”.

El Artículo de Fe número 12 enseña que los miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días “creemos en estar sujetos a los reyes, presidentes, gobernantes y magistrados; en obedecer, honrar y sostener la ley”. Por ello, en esta época de gran actividad política, la Iglesia reitera su firme posición de neutralidad con respecto a los partidos políticos y los procesos electorales.

La Iglesia se abstiene de influir en las decisiones de los votantes

La misión de la Iglesia es predicar el evangelio de Jesucristo a los hijos de Dios a fin de ayudarles a vivir con gozo y fe en esta vida y preparase para regresar a Su presencia. No es el objetivo de la Iglesia influir en las decisiones de los votantes respecto a las personas que buscan elegirse para cargos políticos. La neutralidad de la Iglesia en materia de partidos políticos se aplica en todas las naciones donde está establecida.

Mujer votando

La Iglesia, como asociación religiosa, y sus ministros (obispos, presidentes de estaca, Setentas de Área, etc.) no participan en las actividades que se mencionan a continuación:

  • Afiliar, promover u oponerse a algún partido político, candidato o plataforma, ya sea desde el púlpito o desde otro canal de comunicación, incluyendo entrevistas o medios sociales.
  • Permitir que los edificios de la Iglesia, listas de miembros u otros recursos de la misma sean utilizados con fines políticos.
  • Indicar o sugerir directamente a los miembros por cuál candidato o partido deberían votar. Esta norma aplica sin importar si el candidato político es miembro o no de la Iglesia.
  • Sugerir o hacer indicaciones directas a los miembros acerca de líderes gubernamentales.

La Iglesia promueve acciones que permiten a las personas cumplir con sus deberes cívicos, tales como:

  • Animar a los miembros a ser ciudadanos responsables en sus comunidades, incluyendo informarse sobre cómo participar y votar en las elecciones.
  • Esperar que los miembros participen en el proceso político de manera informada y responsable, respetando el hecho de que provienen de una gran variedad de orígenes y experiencias por lo que pueden tener diferencias de opinión en asuntos y preferencias políticas.
  • Solicitar a los candidatos SUD (si los hubiere) que no impliquen en sus candidaturas o plataformas que están avalados u apoyados por la Iglesia.

La Iglesia se reserva el derecho como asociación religiosa legalmente establecida para abordar, de una manera no partidista, los asuntos morales que a su juicio pudieran afectar los intereses de la Iglesia, la seguridad e integridad de sus miembros, y el bienestar general de la sociedad.