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PÁGINAS LOCALES DE MÉXICO | LIAHONA SEPTIEMBRE 2018

En el plan de Dios las familias son eternas

La familia Oropeza Islas, del barrio Constitución de la estaca La Paz en Puebla, actualmente sirve en el Templo de la Ciudad de México. El hermano David Oropeza Ávila es sellador, su esposa Mercedes Islas y su hija Nohemí Oropeza son obreras y su hija Mercedes Oropeza, sirve como voluntaria.

            Cada sábado la familia hace un viaje de aproximadamente tres horas para llegar al templo en punto de las 6:00 am; para ellos, servir como familia en el templo es el fruto de mucho esfuerzo, dedicación, amor, pero sobre todo, de obediencia a los mandamientos.

            Al pensar en la importancia de la familia el hermano David recuerda: “Cuando yo conocí la iglesia me enseñaron que la familia era la parte central del Evangelio, eso me emocionó mucho, sin embargo, en ese momento yo no tenía el proyecto de formar una familia. Eso vino después, cuando conocí a mi esposa”.

Templo de la Ciudad de México
Templo de la Ciudad de México

Por su parte Mercedes, antes de conocer a su esposo y de conocer el evangelio, oraba pidiendo encontrar a una persona que la entendiera, alguien con quien pudiera formar una familia, pues en su niñez creció solo al lado de su madre y recibió una educación muy estricta, pero ella deseaba poder ofrecer algo diferente a sus hijos.

            El hermano David y la hermana Mercedes se conocieron y decidieron contraer matrimonio, pero hubo muchas dificultades, pues la madre de Mercedes estaba en contra porque David era miembro de la Iglesia. Posteriormente, cuando decidieron que sellarse en el templo era su meta, los problemas continuaron y en algunas ocasiones parecían hacerse más grandes, no obstante, nunca desistieron y, finalmente, llegaron al Templo de Mesa Arizona y recibieron la sagrada ordenanza del sellamiento que los une como matrimonio por toda la eternidad.

Templo de Mesa Arizona
Templo de Mesa Arizona

            Por ser parte de esta familia eterna Nohemi Oropeza Islas siente profunda gratitud: “Agradezco mucho a mi Padre Celestial por la hermosa ordenanza del sellamiento, sin familias no podríamos avanzar, agradezco porque tengo unos padres maravillosos que se han esforzado por enseñarnos para que a su vez nosotros, en nuestras familias, pudiéramos enseñarlo y aplicarlo con nuestros esposos y nuestros hijos”.

            El secreto del matrimonio Oropeza Islas ha sido ser constantes en obedecer las palabras de los profetas para tener familias fortalecidas: realizar las noches de hogar, los consejos familiares, la lectura diaria de las escrituras y mantener buena comunicación con cada una de sus hijas. Todas estas actividades siempre se han realizado con el apoyo mutuo, esposo y esposa trabajando juntos por la familia, lo cual caracteriza a los matrimonios eternos. 

            David y Mercedes de forma individual poseen testimonios firmes y fuertes acerca de la veracidad del evangelio, y a través de los desafíos de la vida el estar unidos como matrimonio ha hecho que esa fe y testimonio crezcan y se magnifiquen.

Familia en el templo

            La hermana Mercedes Oropeza Islas, también aprendió mucho de sus padres: “Ellos nos enseñaban el evangelio desde pequeñas, nosotras sabíamos que debíamos casarnos en el templo. Llegó el momento y tuve la oportunidad de sellarme, ahora tengo dos hijos hermosos, sin embargo, por los desafíos que el Señor nos permite vivir, perdí a mi esposo en un accidente automovilístico”. A pesar de esa difícil pérdida, Mercedes confía en las enseñanzas de sus padres y en las promesas del Salvador, por ello, se esfuerza por obedecer y merecer la eternidad junto a su compañero, quien la espera del otro lado del velo.

            Que gran bendición tenemos al saber que si obedecemos, somos firmes, constantes e inmutables en guardar los mandamientos de Dios, podremos gozar del amor y la unión de nuestra familia por toda la eternidad.