PÁGINAS LOCALES DE MÉXICO | LIAHONA SEPTIEMBRE 2017

    Prepararse para servir en una misión

    élder Isaguirre

    Durante la Restauración de la Iglesia, el Señor recalcó la importancia de predicar las nuevas de gran gozo: “He aquí, así os dice el Señor a vosotros.. Ciertamente ha llegado el tiempo en que es necesario y oportuno que abráis vuestra boca para proclamar mi evangelio, las cosas del reino…”1.

         El mandamiento de dar a conocer “las cosas del reino” sigue vigente, por lo que en esta ocasión me enfocaré en la preparación de todos los hombres y mujeres que desean servir en una misión de tiempo completo, pues quienes lo hacen, dijo el Señor, son llamados 'para obrar en mi viña y edificar mi iglesia y establecer Sión”2, por lo que debemos de prepararnos tanto espiritual, como emocional, física y temporalmente.

         Recordemos al joven rico que se acerca a Jesús y le pregunta: 'Maestro bueno, ¿qué bien haré para tener la vida eterna?' Jesús le dijo: “guarda los mandamientos'. A lo que el joven respondió: “Todo esto lo he guardado desde mi juventud. ¿Qué más me falta?” Jesús contestó: “Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y da a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme. Y al oír el joven esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones'3.

         De la misma manera, el Señor desea que hagamos Su voluntad. Él quiere que usemos nuestros dones y virtudes para bendecir la vida de las demás personas al procurar sacar a luz y establecer la causa de Sión4. El joven rico con todo y sus posesiones no estuvo dispuesto a seguir al Salvador en Su ministerio. Por el contrario, Nefi, hijo de Helamán, fue bendecido por el Señor al haber declarado infatigablemente la palabra de Dios, dejando de lado sus propios intereses5. A fin de seguir al Señor y ayudar en la edificación del reino de Dios, se requiere estar dispuestos a hacer Su voluntad y ser obedientes en todas las cosas que Él nos mande, por el resto de nuestros días6.

         Cuando era un joven recién converso de la Iglesia acepté salir a una misión de tiempo completo, aunque mi presidente de estaca sabía que no tenía dinero ni el apoyo de mis padres. Estableció conmigo metas para trabajar y ahorrar, además me prometió que si lo hacía sería bendecido por mi servicio al Señor. Y así fue, el estar en la misión México Monterrey Sur es una de las experiencias más espirituales que yo haya tenido en mi vida, nunca me he sentido tan cerca del Señor como en esos dos años. Mi testimonio maduró. Decidí que el Evangelio sería el patrón para regir mi vida y la de mi familia.

    Invito a todo joven varón a que se prepare para salir a una misión. No hay justificación para que no cumpla con este llamado. Ya sea nacido en el convenio, recién converso con su familia o único miembro, el llamado es para todo el sacerdocio.

         El presidente Thomas S. Monson dijo: “Afirmamos que la obra misional es un deber del sacerdocio, y animamos a todos los jóvenes que son dignos y que estén física y mentalmente capaces responder al llamado de servir. Muchas mujeres jóvenes también pueden ir al campo misional, pero ellas no están bajo el mismo mandato de servir como los hombres jóvenes. Aseguramos a las hermanas de la Iglesia, sin embargo, de que hacen una valiosa contribución como misioneras, y les damos la bienvenida“7.

         El Señor declaró a la Iglesia en estos últimos días: “He aquí el campo blanco está ya para la siega; por tanto quien quisiere cosechar, meta su hoz con su fuerza y siegue mientras dure el día, a fin de que atesore para su alma la salvación sempiterna en el reino de Dios”8. Al servir no sólo estamos contribuyendo con el reino, sino también a nuestra propia salvación. Se nos requiere atender a ese llamado: 'He aquí, yo soy la luz y la vida del mundo, el que hablo estas palabras. Por tanto, escucha con tu poder, y entonces eres llamado. Amén”9.

         Si quieres escuchar, hay cosas que están en tu poder que te ayudarán a prepararte para salir a una misión:

    • Lee el libro de Mormón cada día y recibirás las bendiciones que prometió el presidente Thomas S. Monson en la Conferencia General de abril del 2017.

    • Asiste a la Iglesia cada domingo y participa de la Santa Cena dignamente.

    • Asiste a seminario.

    • Honra el sacerdocio de Dios, y si eres varón cumple con los deberes del oficio al que has sido ordenado.

    • Trabaja con los misioneros un día a la semana, o mínimo una vez al mes, y estudia regularmente el manual “Predicad Mi Evangelio”.

    • Haz ejercicio y aliméntate sanamente.

    • Ahorra dinero para pagar tu misión.

    • Mantente limpio y vive las normas del programa “Para la Fortaleza de la Juventud”.

    • Estudia y aprende otro idioma.

    • Encuentra a tus antepasados fallecidos, lleva sus nombres para realizar las ordenanzas en el templo, y ayuda a otros a hacer lo mismo.

    Recuerden que todos podemos prepararnos para  servir en distintas etapas de nuestra vida, ya sea como jóvenes misioneros de tiempo completo o como matrimonios misioneros, puesto que: 'El tiempo ha llegado para que busquemos las bendiciones que han sido prometidas por los profetas antiguos y modernos. Al hacerlo, ayudaremos al firme establecimiento del reino de Dios en nuestra nación y llegaremos a ser una luz para otras naciones de la Tierra'10.

         Sé que Nuestro Padre Celestial nos ama y somos Sus hijos. Jesús es el Cristo, el hijo de Dios y nuestro Salvador, el Libro de Mormón es verdadero y es otro testamento de Jesucristo, el presidente Thomas S. Monson es Su profeta en la Tierra, y lo comparto en el nombre de Jesucristo, Amén.


    Notas:

    1. Doctrina y Convenios 71:1

    2. Doctrina y Convenios 39:13

    3. Mateo 19:16-22

    4. Doctrina y Convenios 11:6

    5. Helamán 10:4-5

    6. Mosíah 5:5

    7. Presidente Thomas S. Monson, Conferencia General, abril 2012.

    8. Doctrina y Convenios 12:3

    9. Doctrina y Convenios 12:9

    10. Plan de Área México 2017