PÁGINAS LOCALES DE MÉXICO | LIAHONA DICIEMBRE 2017

    Claves para deliberar en consejo

    La importancia de los consejos

    Las escrituras nos enseñan que los consejos siempre han sido parte esencial en la obra de Dios “el primer consejo del que tenemos conocimiento ocurrió antes de la creación de este mundo [...] nuestro Padre Celestial, fue la autoridad presidente en ese encuentro tan trascendental. A su lado estaba Su primogénito, Jehová, a quien conocemos por el nombre de Jesucristo” . Aunque no sabemos todos los detalles de ese concilio es importante reflexionar sobre la manera en que nuestro Padre Celestial lo llevo a cabo, pues ello nos indica con claridad “varios principios clave en las desiciones que se toman mediante los consejos”2.

    TENER UN PLAN

    En aquel concilio nuestro Padre Celestial presentó un plan, a partir de ello, hay que considerar que si bien los consejos permiten elaborar planes de acción según las necesidades, es importante que los líderes se preparen y tengan una visión de lo que haya que hacer. Asimismo, para el óptimo desarrollo de ese plan los líderes deben dar instrucciones claras y precisas, trabajar paso a paso y ser capaces de delegar, sin olvidar dar el seguimiento correspondiente para verificar la realización de las tareas asignadas.

    ESCUCHAR DIFERENTES OPINIONES

    En ese concilio dos personas expresaron diferentes opiniones respecto al plan presentado: “Y el Señor dijo: ¿A quién enviaré? Y respondió uno semejante al hijo del Hombre: Heme aquí; envíame. Y otro contestó, y dijo: Heme aquí; envíame a mí. Y el Señor dijo: Enviaré al primero”3. Aunque una de esas propuestas era contraria al plan presentado de cualquier manera fue escuchada, reiterando así el principio de permitir a todos expresar sus opiniones y compartir su perspectiva; de igual manera en los consejos es de vital importancia “dedicar tiempo a la deliberación y a la consideración de puntos de vista discrepantes”4.

    EL DON DEL ALBEDRÍO

    En ese concilio todos poseían el don de elegir, fue un consejo donde se permitió a cada uno de los hijos espirituales de Dios decidir por sí mismos, no por compulsión ni dominación; con ese ejemplo de liderazgo supremo entendemos que “al tomar ésta, la más trascendental de todas las decisiones eternas, a través de un consejo, nuestro Padre Celestial ofreció la máxima ilustración de cómo la expresión libre y abierta junto a un liderazgo con visión por lo general resulta en la adopción de buenas decisiones”5. Actualmente, poseemos ese mismo don y en cada consejo es posible que todos sus miembros se unan para tomar desiciones que bendigan la vida de los miembros del barrio, rama o estaca.

    Jesucristo rodeado de personas mientras las instruye.

    Cómo bendecir la vida de los miembros a través de los consejos

    Los consejos son los instrumentos por los cuales el Señor ha dirigido Su reino, y es igual en estos últimos días: “La Iglesia del Señor se gobierna por medio de consejos a nivel general, de área, de estaca y de barrio. Estos consejos son fundamentales para el orden de la Iglesia. Bajo las llaves del liderazgo del sacerdocio a cada nivel, los líderes deliberan en consejo para el beneficio de las personas y de las familias. Los miembros de los consejos también planean la obra de la Iglesia que se relaciona con sus asignaciones. En los consejos eficaces se solicita plena expresión de los miembros de dichos consejos, y unifican sus esfuerzos al responder a las necesidades de las personas, de las familias y de las organizaciones”6. Dichos consejos permiten a sus miembros trabajar juntos para realizar la obra de guiar a todos los hombres a venir a Cristo; y para hacerlo, al interior de estos consejos es necesario trabajar de acuerdo a la manera que enseñó el Salvador:

    AMAR A TODOS

    Al trabajar en consejo el sentimiento que debe reinar es el de amor: “Un nuevo mandamiento os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis los unos a los otros”7. Este  mandamiento sigue vigente y en los consejos debemos desarrollarlo con verdadera sinceridad al amar a los miembros de consejo con los que se trabaja hombro con hombro, así como al amar también a los hermanos y a las familias a quienes se necesita socorrer, cuidar, consolar y apoyar.

    ENSEÑAR POR EL ESPÍRITU

    Sabemos que el Espíritu Santo es quien enseña y testifica, y en los consejos es a través de Él que cualquier miembro puede ser instruido y recibir revelación, por ello, es fundamental que se expresen dichas impresiones ya sea que hayan sido dadas a hombre o mujer: obispo, presidenta de Primaria o Líder misional, por mencionar a algunos. No obstante, se debe tener presente que si bien los consejos requieren la opinión de todos sus miembros es importante reconocer la divina autoridad de quien preside y la revelación que puede recibir a fin de que haya unanimidad en el consejo.

         Aunado a ello, no debemos olvidar que para ser dignos de la guía del Espíritu Santo debemos esforzarnos por vivir el evangelio para estar preparados espiritualmente.

    Reunión de la Sociedad de Socorro

    ENSEÑAR LA DOCTRINA

    Para encontrar las respuestas a los desafíos que presenten los consejos es necesario que como individuos, familias y líderes estudiemos las escrituras diligentemente, pero sobre todo, es prioritario que vivamos las enseñanzas que ahí aprendemos. Cualquier consejo debe ir más allá de cifras y largas agendas de actividades que se deben realizar, los consejos deben permitir poner el evangelio en acción al enseñar la doctrina con el ejemplo, deben promover que sus miembros salgan inspirados a trabajar con fe y diligencia para llevar almas a Cristo, pues esa es la verdadera doctrina y es lo que se requiere de nosotros.

    FOMENTAR EL APRENDIZAJE DILIGENTE

    A fin de que en nuestros consejos se promueva la plena expresión de las ideas de sus miembros, es necesario hacer preguntas inspiradas que permitan la participación de todos; estas preguntas deben fomentar el análisis y la reflexión. Asimismo, durante los consejos es primordial buscar la guía del Espíritu Santo para encontrar juntos la manera de actuar conforme a las enseñanzas del evangelio del Jesucristo. Finalmente, los líderes deben hacer preguntas de seguimiento para mostrar el interés que se tiene por cada miembro del consejo y también para motivarlos en el cumplimiento de sus asignaciones derivadas de los consejos.

         Cada día todos enfrentamos pruebas y desafíos, vivimos inmersos en un mundo que no detiene su marcha hacia senderos prohibidos, sin embargo, tenemos la bendición de ser parte de la Iglesia del Cordero y de recibir su guía a través de los diversos consejos de Su Iglesia. Seamos diligentes en seguir los principios para realizar esos consejos, pues el gobernar por medio de ellos “es más que simplemente una buena idea; es el plan de Dios”8.


    Notas:

    1. Élder M. Russell Ballard, El divino sistema de consejos, capítulo 1, pág. 3.

    2. Ídem, pág. 4.

    3. Abraham 3:27.

    4. Op. cit. Élder M. Russell Ballard, pág. 7.

    5. Ídem, pág. 9.

    6. Manual 2: Administración de la Iglesia, 2010, 4.1

    7. Juan 13:34.

    8. Op. cit. Élder M. Russell Ballard, capítulo 9, pág. 15.