PÁGINAS LOCALES DE MÉXICO | LIAHONA ABRIL 2018

    Extiende tu mano

    En medio de la noche en un mar azotado por el viento, Jesús camina sobre el agua y se dirige hacia la barca donde están sus discípulos. Al verlo, ellos sienten gran temor pues creen que Él es un fantasma, pero Pedro escucha la voz del Señor y, para asegurarse de que era Él, le dijo: “Señor, si eres tú, manda que yo vaya a ti sobre las aguas. Y él dijo: Ven. Y descendió Pedro de la barca y anduvo sobre las aguas para ir a Jesús”1.

         En ese milagroso momento Pedro reconoció al Señor, sintió su protección, su guía y su amor, sin embargo, “al ver el viento fuerte, tuvo miedo y, comenzando a hundirse, dio voces, diciendo: ¡Señor, sálvame! Y al momento Jesús, extendiendo la mano, le sujetó y le dijo: ¡Oh hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?”2. En este pasaje de las escrituras Pedro estaba en una situación de emergencia y tenía miedo, pero suplicó ayuda al Salvador y Él acudió rápidamente para extender Su mano y socorrerlo.

         En un mundo como el nuestro lleno de conmoción, todos los días hay muchos hijos de Dios que están en situaciones de emergencia, que dudan, que temen, que necesitan una mano de ayuda. La tristeza por las situaciones que están viviendo los agobia: desastres naturales, problemas familiares, enfermedad, muerte y un largo etcétera. Ellos están, como Pedro, en medio de un mar embravecido y con gran necesidad buscan ayuda y refugio.

         Hoy en día, nosotros como discípulos de Jesucristo debemos extender nuestras manos para ayudar a quienes nos necesitan. 

    Voluntarios de Manos mormonas que ayudan en Morelos, México

    Muchas son las oportunidades de servicio que tenemos ante nosotros porque muchos son los hijos de Dios que atraviesan problemas o pesares. Es fácil dudar y vivir triste cuando se está solo, pero cuando alguien se acerca con caridad para brindar ayuda es más sencillo creer, tener esperanza y ser feliz aunque las aguas se vean turbulentas.

         En 2017, luego de los sismos ocurridos en el mes de septiembre en nuestro país, muchas fueron las personas que vieron destruidas sus viviendas, sus ciudades, e incluso perdieron a sus seres amados. Sin embargo, en medio de esa consternación y tristeza, ellas recibieron consuelo a través de muchas manos que brindaron ayuda.

         En las zonas más afectadas por los terremotos, como Guerrero, Morelos, Oaxaca, Puebla y la Ciudad de México, la ayuda comenzó a llegar pronto, se enviaron víveres, ropa, medicamentos e incluso apoyo psicológico. Los líderes de la Iglesia locales y de Área organizaron todo lo necesario para enviar y distribuir ayuda. Miembros fieles de la Iglesia de esas zonas, quienes no fueron afectados por los terremotos, sirvieron diligentemente al preparar alimentos, hacer labores de rescate y remoción de escombros. En medio de esa situación de emergencia, los discípulos del Señor siguieron Su ejemplo y ofrecieron su mano para socorrer a sus hermanos sin importar el inclemente rayo del sol o la densa obscuridad de la noche, ahí hubo alguien para ayudar.

    SirveAhora.org.mx

    Tras estos acontecimientos, numerosos miembros de la Iglesia en México manifestaron su deseo de continuar ayudando a quienes son afectados por desastres naturales o por otras circunstancias, por ello, se ha desarrollado la plataforma SirveAhora.org.mx. En este sitio podrán registrarse las personas de cualquier lugar del país que deseen participar como voluntarios en diversos proyectos.

         En SirveAhora.org.mx se presenta información acerca de los lugares, las herramientas, el tipo de ayuda y el número de personas que se requieren para cada una de las necesidades. Así, a través de esta plataforma tenemos la oportunidad de extender nuestras manos con amor para ayudar a los hijos de Dios y seguir el ejemplo del Señor de acudir “al momento”3 al llamado de quienes nos necesitan.


    Notas: 

    1. Mateo 14:28-29.

    2. Mateo 14:30-31.

    3. Ídem.