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La misión del apóstol Moses Thatcher a la Ciudad de México en 1879

La misión del apóstol Moses Thatcher a la Ciudad de México en 1879

Desde los comienzos de la Restauración, los líderes de la Iglesia se esforzaron por compartir el evangelio restaurado en todos los lugares que podían, esto incluía a los lamanitas. En 1876 la Iglesia envió misioneros a México para “predicar el evangelio a los lamanitas”, distribuir una parte traducida del Libro de Mormón (Trozos Selectos del Libro de Mormón), y hacer un reconocimiento de la tierra de Chihuahua. Respondiendo a la buena recepción que tuvo el libro en la Ciudad de México en manos de Ignacio Manuel Altamirano y Plotino C. Rhodakanáty, en 1879 la Iglesia decidió enviar al recién llamado apóstol Moses Thatcher a presidir una misión de proselitismo en el centro de México. Vinieron con él Melitón González Trejo, quien hizo la traducción de los Trozos Selectos, y James Z. Stewart, quien ayudó a traerlos a Chihuahua en 1876. Comenzaron la obra de bautizar a conversos y fundar ramas de la Iglesia aquí.

     Sólo cuatro días tuvieron que trascurrir para que los misioneros se convencieran de que Rhodakanáty y uno de sus amigos debían bautizarse, por lo que el 20 de noviembre de 1879, el élder Moses Thatcher bautizó y confirmó miembros de la Iglesia a Plotino C. Rhodakanáty y a Silviano Arteaga. Tres días después se bautizaron otras seis personas y los élderes los confirmaron miembros de la Iglesia; se les confirió el sacerdocio de Melquisedec a tres hermanos y el sacerdocio Aarónico a otro más. El élder Thatcher organizó una rama de la Iglesia y apartó a Rhodakanáty para que la presidiera, con Silviano Arteaga y José Ybarola como sus consejeros.

 

     Los acontecimientos se desarrollaban rápidamente, incluyendo más traducciones al español de la literatura de la Iglesia, incluso A Voice of Warning (La voz de amonestación) por Parley P. Pratt. Hubo un evento milagroso en Nopala, Hidalgo que resultó en el bautismo de Desideria Quintanar de Yáñez, la primera mujer que se bautizó en México. El apóstol Thatcher dedicó México (dos veces) para que el Evangelio floreciera aquí entre los habitantes y, después de la retirada de algunos de los primeros bautismos en la Ciudad de México, los misioneros encontraron oyentes listos en los pueblos agrarios a lo largo de las faldas del gran volcán Popocatépetl, comenzando en Ozumba, Estado de México.

 

     Paulatinamente, todos estos esfuerzos resultaron en más bautismos y en poco tiempo, más misioneros llegaron de Utah mientras que algunos de los hermanos mexicanos también comenzaron a servir de tiempo completo.

 

     El élder Thatcher regresó al Territorio de Utah (aún no era un estado) para consultar con los líderes acerca de una oferta de terrenos mexicanos para colonizar. Durante su ausencia de siete meses permanecieron al pie del Popocatépetl sesenta y un miembros mexicanos, los suficientes para organizar en Ozumba la segunda rama formal de la Iglesia en México. Ahí, los élderes Wilcken, Arteaga, Páez, Zárate y algunos otros se encargaron de la obra.

     A partir de 1889 hasta 1901 hubo una disminución en la obra misional en México debido a que se les pidió a todos los santos anglo-americanos que regresaran a casa frente al esfuerzo del gobierno de Estados Unidos a romper la sociedad y cultura de los santos en el Territorio de Utah. Así los miembros en México fueron dejados solos. Durante doce años se esforzaron por mantener viva su fe y el funcionamiento de sus iglesias; en muchos casos, tuvieron un éxito notable al encargarse de la obra y ayudar a expandir la fe, un logro singular, dadas las tribulaciones soportadas.

 

     Habiendo sembrado de manera furtiva y cosechado su producto de forma inesperada, la misión del apóstol Thatcher sembró las semillas del mensaje del Evangelio y cimentó las bases de la Iglesia en esta tierra; desde entonces, siempre ha habido una “presencia mormona” en este país. En 1901, la Iglesia volvió a abrir la misión mexicana y una vez más hizo sentir su presencia institucional entre los santos mexicanos en el centro de México.