Saltar navegador principal

Reseña de la visita del Élder Oaks a México

Reseña de la visita del Élder Oaks a México

Con una agenda sin precedentes, el Élder Dallin H. Oaks del Quórum de los Doce Apóstoles, estuvo en distintos lugares del país del 13 al 21 de febreron y como un testigo especial de Jesucristo compartió mensajes edificantes con miembros, amigos y misioneros. Visitó Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; Durango, Torreón, el Centro de Capacitación Misional de la Ciudad de México y Puebla al lado de autoridades generales y locales.

Acompañado de los Élderes L. Whitney Clayton, Arnulfo Valenzuela, Alan Walker y sus respectivas esposas, el Élder Oaks ofreció una charla a los élderes y hermanas de las misiones Puebla Norte y Puebla Sur con sus respectivos presidentes el 20 de febrero; ocasión que aprovecharon para agradecer a los misioneros por su gran servicio, así como su dedicación y los animaron a “nunca minimizar el poder de su influencia porque no se sabe los alcances de la misma y a cuántos y a quiénes bendecirán”.

Entre una serie de consejos, anécdotas y experiencias de los asistentes, el Élder Oaks enfatizó la importancia de “no dar por sentado que las personas a quienes enseñan ya tienen mucho conocimiento, porque normalmente no es así. No asuman demasiado antes de enseñar a las personas a comprometerse a cualquier cosa, expliquen todo desde el principio, como la oración, etc.”.

Ante algunas preguntas de los misioneros, el miembro del Quórum de los Doce Apóstoles dio algunos consejos como los siguientes: “Lo bueno de un compañerismo es que nos animamos uno al otro, es como en el matrimonio”. “Cuando reciban una impresión del Espíritu, por pequeña que sea, síganla. Actúen siempre con un pleno propósito de corazón”.

Por la tarde las esposas de las autoridades tuvieron una reunión de capacitación con las hermanas líderes de las 13 estacas y dos distritos que se dieron cita en la Estaca Puebla Valsequillo. Estuvieron presentes las hermanas Oaks, Clayton, Valenzuela y recordando la divina función de la mujer en el plan de salvación, ya que “aunque no todas tengan la bendición de ser madres o esposas en esta tierra, tenemos la oportunidad de ser como Eva: “la madre de todos los vivientes” y por ello es posible enseñar y edificar a todos”.

El Élder Oaks entró sorpresivamente a la reunión de las mujeres para dirigir unas palabras: “A veces ustedes reciben tentaciones del adversario porque son las portadoras de vida, pero sean fuertes y el Señor las bendecirá”. Al concluir su hermoso mensaje la hermana Oaks le dio un beso en la mejilla, ante lo que él sonriendo dijo: 'Ya me dieron mi beso de despedida, me voy'.